Alimentación saludable

¿No puedes parar de comer?

Introducción

Hola, ¡¡saludables!! Bienvenidos a un nuevo artículo de alimentación saludable. Hoy vamos a ver que en determinadas épocas y circunstancias de nuestra vida podemos sentir que no podemos parar de comer, es decir, sentimos la necesidad imperiosa de llevarnos algo a la boca a cada momento; y también aprenderemos cómo buscar soluciones.

¿Cuál es el problema?

Debido, especialmente, a crisis emocionales (problemas amorosos, laborales, ansiedad, etc.) hay personas que sufren un deseo irrefrenable de comer durante todo el día. El nombre médico de este problema se llama “síndrome del comedor compulsivo”. El dato positivo es que normalmente es temporal y, cuando se superan los problemas que lo causan, suele desaparecer con ellos; sin embargo, en algunas persona (aproximadamente en el 4 % de la población mundial) llega a ser un problema crónico que requiere un seguimiento mucho más minucioso. Además, se ha visto que las mujeres lo sufren en un mayor porcentaje.

Ya hemos dicho que es un problema emocional: son personas que suelen sentirse deprimidas, tristes, preocupadas, irritables o enfadadas, lo cual provoca que pierdan los nervios y traten de solucionar sus problemas o, al menos, esconder esos problemas comiendo. La comida se convierte en una vía de escape para estas personas, dado que encuentran un placer con el que olvidar momentáneamente las dificultades de sus vidas. Lógicamente, el principal problema es que este exceso de comida hace que ganen peso muy rápidamente, de forma que se convierte en un gran peligro para su salud. Se ha comprobado que quienes lo sufren pueden entrar en un círculo vicioso, porque, cuando son conscientes de su problema alimenticio, se sienten aún peor y ¿cómo lo solucionan? Pues usando su vía de escape favorita: ¡comer más! Pero, como comen más, engordan más y se sienten peor y, entonces, ¿cómo vuelven a solucionarlo? sí, ya lo sabes, comiendo más. Y así indefinidamente en una rueda sin fin. Por lo tanto, podemos ver que puede llegar a ser un gran problema si no se ataja pronto.

Características del problema

Todas las personas que sufren el síndrome del comedor compulsivo suelen tener unos rasgos similares:

  1. La primera característica y, quizá, la más importante es que confunden el hambre con la preocupación y con su ansiedad. Comen y al momento, como siguen preocupados, vuelven a sentir o, mejor dicho, a creer que sienten hambre, con lo cual vuelven a comer. Este proceso se repite sin pausa a lo largo de todo el día.
  2. De nuevo la sensación de ansiedad hace que, cuando comen, lo hagan de forma muy rápida y compulsiva, por lo que toman alimentos a una gran velocidad y así aumentan la ingesta de calorías.
  3. Por otro lado, ¿podéis adivinar cuáles serán sus comidas favoritas? Evidentemente serán aquellas que les hagan sentir mejor y, desgraciadamente, estas comidas no van a ser las más saludables tampoco. Van a preferir las comidas ricas en grasas y en azúcares porque son las más sabrosas y, por tanto, las que mejor nos pueden ayudar a pasar un buen rato, olvidando de esta forma nuestros problemas.
  4. Las personas que sufren este trastorno, en muchos casos, llegan a ser muy conscientes de su problema y entonces tratan de buscar soluciones: comienzan una dieta. Sin embargo, adivina adivinanza…¿qué les ocurrirá? Pues que si no son capaces de dejar de comer, tampoco van a tener la fuerza de voluntad necesaria para llevar a cabo una dieta saludable y equilibrada. Así que son personas que empiezan distintas dietas con mucha ilusión pero no consiguen llegar nunca a buen puerto y en seguida se cansan de tal o cual dieta.
  5. Por último, son ese tipo de personas que, aunque son conscientes de su problema, no lo van a reconocer fácilmente. No buscarán ayuda, los verás comiendo solos para que los demás no vean lo que comen o cuántas veces comen y, también, pueden hacerlo a escondidas.

Bien, como hemos dicho, este problema puede llegar a ser crónico y muy peligroso, pero también puede sufrirlo cualquiera en un momento de estrés o en algún momento complicado de la vida y, aunque será resuelto sin un gran daño en la salud, puede hacer que cojamos algunos kilos demás que luego nos cueste perder. Para evitar eso, si notamos que estamos entrando en una de estas fases de la vida, podemos seguir algunos consejos.

Buscando soluciones

Como se puede observar, el problema es más bien de carácter psicológico, con lo cual deberíamos buscar soluciones a nuestros problemas de ansiedad y emocionales, o tener la fuerza de voluntad necesaria para no seguir comiendo compulsivamente. No obstante, a veces es muy difícil encontrar soluciones cuando hablamos de la mente. Entonces, ¿qué podemos hacer? Pues podemos seguir algunos consejos alimenticios para minimizar los males:

  1. Lo primero y más importante es que trates de ser disciplinado con tus comidas. Para ello, fíjate un horario de comidas riguroso y trata de no saltaŕtelo. Es importante que en este horario tengas que comer cada 3 ó 4 horas, nunca debe pasar más tiempo, para que los alimentos estén distribuidos de forma que se evite la sensación de hambre. Por supuesto, trata de no picar entre esas horas, ¡fuerza de voluntad!
  2. Si no puedes evitar ese picoteo y comidas entre horas, al menos llena tu alacena y tu nevera de productos que sean poco calóricos. No compres dulces y alimentos grasos porque…sí, ¡te los vas a comer! En cambio, compra tomates cherry, arándanos, mandarinas, pepinillos, etc., ya que, por lo menos, estarás comiendo cosas sanas y con pocas calorías. Además, el tema de comer fruta que tengas que pelar es especialmente ventajoso porque en muchas ocasiones, mientras le quitas la piel (mandarinas, naranjas, manzanas, etc.), te relajas y puedes meditar sobre lo perjudicial de comer tanto.
  3. Otra idea importante es tratar de ingerir más fibra, puesto que esto ayudará a darnos una sensación de saciedad y así quitarnos el hambre. Para ello come productos integrales (pan, arroz, pasta, etc.) frutas, verduras y demás vegetales.
  4. Un complemento nutricional adecuado puede ser el glucomanano. Se caracteriza por tener un efecto saciante que conseguirá que comas menos. Es una especie de gelatina que, tomada media hora antes de la comida, hace que no tengamos sensación de hambre. Otras ventajas que tiene este producto es que es eficaz contra el estreñimiento y regula el azúcar en sangre.
  5. Por último, un consejo excelente, aunque no sea desde el punto de vista alimenticio, es que hagas algún deporte (sal a correr, andar, jugar al fútbol, tenis, lo que sea…). Esto es muy importante porque, por un lado, te quita un tiempo en el que no podrás comer y, de hecho, probablemente, ni siquiera pienses en comer en este rato. Por otro lado, hacer ejercicio provocará que te desahogues emocionalmente y que segregues endorfinas, con lo cual te sentirás mejor y no comerás.
Los arándanos y las mandarinas son ideales para comer en épocas complicadas
Los arándanos y las mandarinas son ideales para comer en épocas complicadas

Conclusión

En fin, en este artículo he intentado advertirte de los problemas que puede causarte este síndrome por el que mucha gente pasa alguna vez en su vida. Recuerda que tiene mucho de psicológico y que hay unos cuantos trucos alimenticios para combatirlo. Espero que te sea de ayuda si lo sufres o si algunas vez lo padeces, y que puedas seguir llevando una alimentación sana y equilibrada para vivir mejor, lo que nosotros conocemos como la vida saludable.

Recuerda visitar y suscribirte al Facebook de Míster Saludable para estar al día de toda nuestra información. Suscríbete a mi Facebook aquí. También estamos en Instagram. Puedes visitarnos y seguirnos aquí.

Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 1Míster-Saludable.Se-feliz.png


Deja un comentario