Dieta

Mi dieta falla, ¿qué hago mal?

Introducción

Hola, ¡!Saludables!!, bienvenidos nuevamente a este espacio de salud y bienestar. Hoy toca hablar sobre un problema que trae de cabeza a muchas personas y que suele ser bastante desesperante. Hablamos de cuando una dieta falla, intentamos perder peso y, sin embargo, pese a nuestros esfuerzos, no lo conseguimos. Esa sensación de estancamiento es muy desagradable pero… ¡aquí está Míster Saludable para darte soluciones!

El problema

En algunas ocasionas estamos a dieta y, sin embargo, no logramos adelgazar. Es muy frustrante, ya que hacer dieta puede ser sacrificado y no conseguir los resultados buscados nos puede llevar a un efecto rebote, puesto que debido a la desesperación podemos acabar comiendo más de la cuenta y mal. Evidentemente, si la dieta es aparentemente adecuada, es que estamos haciendo algo mal. Lo más normal y lógico es que estemos consumiendo más calorías de lo necesario. Para evitar esto vamos a ver una serie de errores usuales o de trucos que nos ayuden a llevar a buen término nuestra dieta:

Las soluciones

Primer consejo: ¿qué estás bebiendo?

¡Mucho cuidado con lo que bebes! Salvo el agua, todas las demás bebidas van a tener calorías. Debes seleccionarlas muy bien. Ya no hablamos de los conocidos refrescos (sodas, colas, bebidas de té, etc.) que están rebosantes de azúcar, un café grande de esos que podemos encontrar en algunas famosas cafeterías están repletos de calorías, y ¿qué decir de los batidos…? excepto los más naturales hechos de leche y fruta, los demás suelen ser bombas calóricas por el mucho azúcar que les añaden.

Segundo consejo: los “extras”

Hay alimentos aparentemente sanos que cuando se les suma algo más dejan de serlo. Un ejemplo claro son las ensaladas, especialmente esas preparadas del supermercado. Este tipo de ensalada por sí misma es muy saludable, como cualquier otra, pero, cuando se le añaden las salsas que suelen tener, todo se va al garete. Las salsas del supermercado no son muy saludables e incluyen un montón de grasas y de hidratos de carbono.

Otro ejemplo puede ser la pasta. De por sí la pasta, especialmente si es integral, es muy saludable, pero cuando empezamos a añadirle esas salsas que tanto nos gustan (tomate frito, pesto, salsa de setas, de queso, etc.) todo se estropea y empezamos a sumar una gran cantidad de grasas innecesarias.

Tercer consejo: los alimentos procesados

¡Ojo con los alimentos saludables que se procesan! Un ejemplo claro es el tomate. Por supuesto que el tomate es muy saludable, pero cuando es natural, en cuanto leamos en la etiqueta que es tomate frito, salsa de tomate o algún sucedáneo, ya puedes desconfiar: seguramente le habrán añadido grasas y azúcares para hacerlo más sabroso.

Otro ejemplo paradigmático son los cereales. Son muy ricos en hidratos de carbono lentos, en fibra e, incluso, tienen proteína. Pero debemos consumirlos naturales, sin procesar. Si nos fijamos en la mayoría de envases de cereales, veremos que tienen añadida una buena cantidad de azúcar.

Cuarto consejo: las calorías

No hay que olvidar que existen alimentos saludables pero que son muy calóricos y, por tanto, engordan. Podemos pensar en el queso; es un alimento fantástico, pues tiene mucho calcio, proteína, minerales, etc., pero… ¡tiene mucha grasa! Así que podemos consumirlo siempre y cuando nos atengamos a la dosis recomendada y sin abusar de él. Algo parecido ocurre con los frutos secos, con el aguacate o con algunas carnes y pescados, como el salmón.

Un alimento que no podemos olvidar en este apartado es el aceite de oliva. Ya no hace falta defender las virtudes del aceite de oliva, ya sabemos que es sanísimo y que debemos consumirlo a diario, pero todo eso no impide que el aceite sea una grasa (repetimos: muy buena, pero grasa) y que, por lo tanto, tenga un alto nivel de calorías y engorde.

Quizá podemos resumir diciendo que todas estas cosas son muy saludables, pero en su justa medida.

Quinto consejo: las cinco comidas diarias

Es cierto que está recomendado hacer cinco comidas diarias, pero hemos de tener precaución y cuidar lo que ingerimos en las comidas intermedias (entre desayuno y comida, y entre comida y cena). Como decimos usualmente, en esas comidas debemos tomar fruta y productos que no sean muy calóricos, como yogur, una tostada, etc. Debemos desterrar los bocadillos de embutido, galletas, tortitas y, por supuesto, bollería, la cual debemos eliminar de cualquier comida.

Conclusión

Visto todo esto, deberías repasar tu dieta para ver si cometes alguno de esos fallos. Recuerda que llevar una dieta saludable, hacer cinco comidas al día, comer variado y no excederte en las calorías recomendadas para tí es lo ideal para llevar el modo de alimentación ideal, ese que nosotros llamamos la vida saludable.

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