Alimentos saludables

Mejora tu mente con estos alimentos

Introducción

Bienvenidos, ¡saludables!, en este artículo vamos a descubrir que alimentos saludables nos pueden ayudar a mejorar nuestra cabeza, sí, nuestra inteligencia, la memoria, el estado de ánimo, etc.

Y es que en recientes estudios se ha visto que la alimentación no sólo tiene un fuerte impacto en nuestro cuerpo, sino que también lo tiene en nuestra mente. De esta forma, si una alimentación saludable nos ayuda a estar más sanos, más fuertes, más jóvenes y más enérgicos, también se ha visto que nos ayuda a potenciar nuestra capacidad mental: mejor memoria, mejora del aprendizaje, del estado de ánimo y mejor capacidad emocional. Por lo tanto, es cierto que somos aquello que comemos pero no solo en cuanto a nuestro cuerpo, también en cuanto a nuestra mente.

En el lado opuesto, se ha demostrado que una alimentación inadecuada y dañina puede llevarnos a tener problemas de memoria, de concentración, de aprendizaje, a tener problemas en la toma de decisiones, irritabilidad y un largo etcétera.

La energía que mueve el cerebro

El primer punto importante que hay que tener en consideración es el carburante del cerebro. El cerebro trabaja con glucosa y, por este motivo, es fundamental que no falte la glucosa en nuestro organismo. Ahora bien, hay distintas formas de proporcionar glucosa al cuerpo: una forma es mediante bollería, harinas refinadas y productos ultraprocesados. Aunque es glucosa, estos productos provocan un subidón de azúcar en el cuerpo que es muy contraproducente; este pico de azúcar provoca que, para contrarrestarlo, el organismo tenga que producir insulina para asimilar y “neutralizar” ese azúcar. El problema es que esos subidones y bajones son muy malos para nuestro organismo, ya que no son naturales y no está preparado para ello. Dicho todo eso, va a quedar muy claro que la forma correcta de proporcionar glucosa a nuestro cerebro es mediante la ingesta de productos ricos en hidratos de carbono lentos, puesto que estos hidratos van a ir liberando glucosa en nuestro torrente sanguíneo de forma progresiva y gradual, es decir, sin prisa pero sin pausa; y esto provocará que al cerebro no le falte nunca su ración de glucosa, provocando que podamos pensar con más claridad, que tomemos mejores decisiones, que seamos más imaginativos, etc. ¿Dónde podemos encontrar esos hidratos de carbono de liberación lenta? Pues especialmente en cereales integrales (arroz, trigo, cebada, avena…) También son muy importantes por liberar los azúcares lentamente los vegetales (tomates, pepino, calabacino, etcétera) y las frutas de bajo índice glucémico (naranjas, manzanas, kiwi, pera, etc.) que tardan en liberar la glucosa porque están compuestos por un azúcar llamado fructosa que es el propio de la fruta. Por último y en otro orden de cosas, estos productos también son ricos en vitaminas del grupo B, ácido fólico y magnesio, que, como veremos, ayudan a mejorar la actividad cerebral y el sistema nervioso.

Las grasas y el cerebro

Otra parte imporante es la ingesta de grasas. Las grasas siempre se ven como algo a evitar, ya que nos engordan; sin embargo, el cerebro necesita grasa para funcionar correctamente. La clave es tomar las grasas correctas. El cuerpo puede crear por sí mismo ciertas grasas, como las saturadas, las monoinsaturadas y el colesterol; el problema es que hay otros tipos de grasa que el cuerpo no puede crear por sí mismo, es decir, tenemos que proporcionárselas nosotros por medio de los alimentos, son los ácidos poliinsaturados; además también existen otras grasas de tipo complejo como los fosfolípicos que sí podemos formarlas en nuestro cuerpo pero con dificultad, de modo que sí se las proporcionamos le estaremos haciendo un favor.

La grasa es tan importante en el cerebro, además de porque esté está formado por un 60% de grasas, porque se encarga de recubrir y aislar las conexiones nerviosas neuronales; cuanto mejor aisladas estén estas conexiones más rápido será el impulso nervioso que une a las distintas neuronas y, por tanto, más rápidamente pensaremos. Pero no queda ahí la cosa, la membrana de cualquier célula, y en concreto la de las neuronas, está formada por grasa. Esto tiene muchísima importancia porque mediante su membrana exterior es como se relaciona cada neurona con lo que hay fuera de ella.

Pero vamos a ver ya cuáles son esos ácidos grasos tan importantes: son los llamados “esenciales”, y se llaman así porque, como hemos dicho antes, el organismo no puede sintetizarlos por sí mismo, tenemos que proporcionárselos nosotros mediante la alimentación. Esos ácidos esenciales de los que hablamos son los del tipo omega 3 y omega 6 y se encuentran en el pescado azul (atún, sardinas, arenques, salmón, etc.), en los huevos y en los frutos secos (en especial, la nuez tiene un alto contenido de omega3).

Nueves y avellanas, ricos en ácidos omega 3

Mejorando los neurotransmisores

La otra parte que sostiene el buen funcionamiento del cerebro y, con ello, nuestra inteligencia y capacidad emocional son los aminoácidos. Estos son fundamentales porque los neurotransmisores que transmiten la información entre neuronas están formados por aminoácidos. Por lo cual, hemos de ingerir aminoácidos porque si no nuestras neuronas no podrán transmitir la información. A su vez, los aminoácidos componen las proteínas (son cadenas de aminoácidos), razón por la cual hemos de tomar la dosis recomendada de proteína diaria. Para tomar proteína y, con ella, los aminoácidos necesarios podemos tomar carne magra, pescado, huevos, frutos secos y legumbres.

Neuronas y sus conexiones
Neuronas y sus conexiones

La función de vitaminas y minerales

Por último, es fundamental apoyar todos los nutrientes vistos con vitaminas y minerales. ¿Por qué? Porque hacen que todo lo anteriormente dicho (neurotransmisores, extracción de energía, etc) funcione bien y, además, constituyen las enzimas que aceleran todas las reacciones químicas que hay en nuestro cuerpo. Es muy importante consumir vitaminas del tipo b para el buen funcionamiento del sistema nervioso, también vitaminas antioxidantes, como la c y la e, para que nuestro cerebro este a pleno rendimiento; el magnesio nos ayuda a mantener el buen nivel de la memoria y, junto al potasio, ayuda en la transmisión nerviosa. Vitaminas y minerales se encuentran especialmente en las frutas, vegetales, granos, semillas, etc.

Conclusión

Así que, aunque el dicho popular dice que lo mejor para la memoria es “comer rabillos de pasa”, es mucho más aconsejable y saludable tomar los alimentos que proponemos. Con todo ello, estoy seguro de que conseguirás una memoria de elefante, una inteligencia de premio Nobel y unos nervios de acero. Pero sobre todo, lo más importante es estar sanos y equilibrados, lo que nosotros llamamos la vida saludable.

Recuerda visitar y suscribirte al Facebook de Míster Saludable para estar al día de toda nuestra información. Suscríbete a mi Facebook aquí. También estamos en Instagram. Puedes visitarnos y seguirnos aquí.

Deja un comentario